2009
Estuve haciendo algunas investigaciones sobre posibles registros en video de la ciudad de La Paz, y al encontrar éste, me sorprendió ver como habían sido en ese tiempo, hace 66 años, lugares tan conocidos y cercanos que crecían y se transformaban en una ciudad cosmopolita. El extranjero que realiza este registro encuentra y transmite un aire de ambición en los habitantes de entonces, por lo que se suponía seria el futuro de este lugar. También vi como se clasificaba fácilmente a las clases sociales: los constructores y albañiles son cholos o indios según el documentalista, las trabajadoras de las fabricas son mujeres de pollera que operan las maquinas al ritmo de una música alegre y acompasada…todo parece prometer algo, algo que pasado el tiempo me confronta y que como única respuesta provoca en mi un acto reflejo, un reflujo gástrico, una condición física que padezco desde hace varios años que se manifiesta cuando ingiero lo que tengo prohibido o cuando la situaciones anímicas me afectan haciendo que mi cuerpo reaccione de esta manera.
Esta respuesta es la forma como comprendo que mi ciudad y mi país no han llegado a ser lo que se pretendía hace más de medio siglo. Hoy seguimos insistiendo en clasificar, retacear y desaprovechar oportunidades de crecimiento, hoy nos hemos estancado en señalar las diferencias entre bolivianos, en hacer más difícil y lento el reto de mejorar como sociedad.





























